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Si hay algo con lo que siempre soñé en mi vida fue poder volar. Cuando veo palomas, pájaros o cualquier ave que vuela imagino lo lindo que debe ser poder ir desde un lugar a otro de esa manera.
Tengo un cariño muy especial por estos animalitos porque son muy frágiles y no le hacen mal a nadie. Antes cuando era chico, (aproximadamente 8 o 9 años tenia) no entendía mucho lo que era cuidar a los animales. En ese tiempo me gustaba hacer en el fondo las típicas trampas con cajas de madera sostenidas por palitos que se dejaban caer con un hilo a lo lejos sostenido por mi para así cazarlos si se acercaban a comer. No se para que lo hacia, porque después los dejaba libres de vuelta, pero me entretenía hacer eso. Creo que muchos niños a esa edad lo hacían. Pero hubo un día en que las cosas me salieron mal y cuando quise cazar uno este quiso salir volando y lamentablemente termino muy lastimado.
Ese día me sentí tan mal que no sabia que hacer, me latía el corazón a mil por segundos, estaba solo en mi casa, una mañana. Esa fue la primera vez que llore por un animalito como estos, e intente hacer todo lo posible para que no se muera, pero estaba muy lastimado.
Cuando murió me sentí muy culpable por haberle coartado la vida a un ser que nunca había hecho mal a nadie, que quizás tenia su familia, y solo andaba buscando comida para llevarle a sus hijitos o solo para el. En esos momentos Yo solo miraba mi mundo.
Desde ese instante no volví a cazar nunca mas aves y entendí que los animales también podían sufrir, y yo no era nadie para coartarles el derecho a la vida.
Es por eso que cada vez que cae un pajarito a mi casa y no puede volar me pone triste porque recuerdo lo que me paso aquella vez. Generalmente cuando caen en casa no pueden volar porque tienen algún problema en las alas, y sufro por el pensando en que quizás lo estén esperando su familia o hijitos y el ya nunca va poder llegar. Se los ve siempre tan asustados, como pensando que les voy a hacer daño y defendiéndose a mas no poder de mis manos. Fueron muy pocos los casos de aquellos que cuide y pudieron volver a volar. Lamentablemente son muy frágiles que terminan muriéndose al poco tiempo. El que mas tiempo cuide vivió unos 3 meses, y para ese entonces ya me había encariñado bastante.
Mas allá de nuestro mundo, ellos tienen el suyo, y son tan inteligentes que a veces hasta sorprenden. Quizás mucha gente no lo entienda, y vea lo superficial de su ser, sin imaginarse un mundo posible distinto al suyo.
En todos estos años salve a muchos de que mis perros u otros animales no lo maten. Y los tengo que cuidar porque se que ya no van a volver a volar, y me siento en deuda por haber matado uno aquella vez.
Hay un frase que utilice alguna vez para describir de alguna manera una situación dolorosa o de tristeza que me marcaba y no podía reflejarla con otras palabras: Es como si a un ave le cortaran las alas...
Porque siento que para un ave la vida son sus alas. Y cuando las pierden, van perdiendo la vida de a poco.
Sin alas su mundo termina, se alejan de sus seres queridos, no pueden volver a trepar al árbol donde yace su nido,
Ellos no tienen una ambulancia que los ayude o llamen a los suyos, ellos no tienen celulares o móviles, ellos no tienen televisores o canales de noticias que informen lo sucedido, ellos no usan el correo o el msn para comunicarse con sus amigos.
Ellos tienen su mundo, un mundo reducido, pero un mundo con sentimientos muy parecido al mío.
Este es pepo, así le puse de nombre, es el pajarito que estoy cuidando ahora porque tiene quebrada aparentemente la alita. No se cuanto va a vivir, y eso es algo que me pone triste cuando voy a verlo. Ojala podría curarse y verlo volar como seguramente lo hizo alguna ves. De momento es eso lo que mas espero, aunque se que va a ser difícil lamentablemente.
Leandro
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