Enamorado, según el diccionario, es el que tiene amor, pero no todo el que siente amor tiene por qué estar enamorado. El enamoramiento es un estado físico y mental que a veces se confunde con la ilusión, el capricho o la obsesión. Y escoger un amor imaginario en lugar de uno real puede ser lo que marque la diferencia entre la felicidad o la infelicidad.
Entonces, ¿cómo no equivocarnos?, ¿cómo saber si se está o no verdaderamente enamorado/a y, a la vez, si él/ella también lo está?
¿Estás enamorado/a?
El amor no es una ciencia exacta, pero sí que existen una serie de pautas que te pueden llevar a la conclusión de que estás enamorado/a de esa persona que conociste de forma casual.
Si todo era orden en tu vida hasta que llegó esa persona capaz de desbaratar en un segundo lo que te costó años construir, puede ser un buen signo de que alguien ha sido capaz de calar hondo en tu corazón.
Ahora ha llegado el momento de plantearte las preguntas de rigor que te darán la solución a tu enamoramiento o encaprichamiento:
¿Qué te gusta de él/ella?... ¿su físico?, ¿su manera de ser?, ¿su coche?, ¿su forma de pensar?, ¿su ropa?, ¿su sentido del humor?, ¿su responsabilidad?, ¿su seriedad?, ¿su alegría?...
También puede ser que sólo quieras pasarlo bien, tener alguien con quien salir a comer, ir al cine, a bailar o a pasear, que simplemente lo/a necesites para que se mueran de envidia aquellos que no daban ni un duro por verte con alguien. Si es así, no te engañes, NO estás enamorado/a.
Tu corazón, más que tu razón, es el que te dará respuestas a estas cuestiones. Y es que, si bien la atracción puede durar de uno a tres meses, el amor lo suele hacer años.
Enamorado/a del amor
Hay personas que por su forma de ser o por su vida se hayan en un estado continuo de atontamiento potenciado por la presencia de alguna persona que muestra cierto interés.
Todas ellas suelen mostrarse bastante predispuestas a decirle "sí" al primero/a que pasa.
Insatisfacción, tristeza, infelicidad... suelen ser los resultados finales de una decisión mal tomada. Y es que el verdadero amor no es un juego y de tu elección depende la felicidad futura.
Síntomas mas comunes del enamoramiento
Hay unos síntomas físicos que delatan el enamoramiento:
Cuando lo/a extrañas a todas horas.
Cuando no puedes sacarlo/a de tu mente en ningún momento y cada segundo está en tu pensamiento.
Cuando una mirada, una caricia, un abrazo, un beso, etc., te hacen bailar mariposas en el estómago.
Cuando te late el corazón a mil por hora cada vez que le ves o estás cerca de él/ella.
Cuando recuerdas cada momento como si fuera el ultimo.
Cuando su felicidad es la tuya.
Cuando aunque quieras odiarlo/a se te hace imposible.
Cuando no existe nadie más por la calle.
Cuando tus prioridades han cambiado y dejas a tus amigos/as o a tu familia por estar con ella/él.
Cuando cada cosa que ves, escuchas o hueles, te recuerda a él/ella.
Cuando cualquier excusa es buena para comprarle lo que le gusta.
Cuando te sientes la persona más feliz de la tierra y sonríes y lloras sin ninguna razón aparente.
Cuando el tiempo a su lado pasa volando y siempre quieres más, volviéndote adicto/a a su contacto.
El amor no es obsesión
No hay que confundir amor con obsesión, tanto por parte tuya como por parte de él.
Si no para de perseguirte, se te aparece de forma inesperada en los lugares más raros, siente celos de cualquier bicho viviente que se acerque a ti, no deja de molestarte, no siente control sobre sus emociones, no respeta tu espacio ni tu intimidad, no es capaz de salir sin ti, amenaza con hacerse daño o suicidarse si le dejas... ¡Ojo!, está obsesionado/a.
Aunque suene a culebrón, esta actitud es más habitual de lo que imaginamos y suele configurar el prototipo de los futuros maltratadores en el caso de los hombres, y mas dificilmente en las mujeres. Así como el amor enriquece a las personas, cuando es compulsivo se convierte en pesadilla. Una pesadilla fruto de la propia inseguridad y del deseo de control y de manipulación. Auténticas bombas de relojería andantes.